Pero para quienes hemos leído Secret Invasion, sabemos que fue una verdadera decepción en todos los sentidos; se nota que un día el pelón favorito de muchos tuvo una idea brillante pero se le olvido lo más importante, ¿cómo le iba a hacer para ejecutarla adecuadamente? Lo peor de todo es que Quesadilla admitió públicamente que Marvel le dio luz a Bendis simple y sencillamente porque este evento iba a conducir a lo que actualmente conocemos como Dark Reig.
Y ahí viene mi principal problema con la Marvel actual; sólo se ha convertido en una maquina de hacer dinero olvidándose totalmente de la calidad en las historias que presenta cada mes. Obviamente no es que me moleste el hecho que Quesadilla haga felices a los accionistas porque como hemos comprobado, este señor es muy hábil a la hora de levantar hype y sabe por donde llegarle a los "fieles" (omito la palabra que en estos momentos pasa por mi cabeza) lectores del universo Marvel (y hasta aquellos que no lo son).
Es así como la tendencia de la Casa de las Ideas es hacer eventos desechables, que vendan mucho y tan tan, a pensar en el siguiente macrosaga que de seguro venderá todavía más. Por tal motivo, las líneas argumentales se olvidan y aquello que se anunciaba como "el evento que cambiará la vida de ________ (poner el nombre de su personaje favorito)" pasa a ser una simple anécdota para el archivo mental.
Tomemos el ejemplo de Spiderman y su participación en Civil War; se suponía que luego de revelar su identidad,, el status quo del personaje cambiaría para siempre. Incluso Quesadilla juraba y perjuraba que era un hilo argumental que explotarían durante mucho tiempo. Pero no, el querido editor va y vía Mephisto, se carga la memoria de todo el universo Marvel mientras nos da una de las etapas del vecino amistoso más infames de las que se tenga memoria.
No hay duda que mientras más cómics se vendan, es algo positivo y se convierte en una muestra de que la industria se mantendrá sana (la de nuestro vecino del norte obviamente) y podremos seguir disfrutando de las aventuras de nuestros personajes favoritos. Sin embargo, creo que los tebeos (me gusta como suena la palabra) no son nada baratos, sobre todo con el aumento de precio en algunos títulos (y que el dólar va que vuela para los 16 pesos) y no es justo que se aprovechen de los fans para hacer chambonadas.
Aquí hay que hacer notar que no sólo la editorial tiene la culpa; los lectores deben de aprender a diferenciar las buenas historias de las que sólo buscan sangrar sus bolsillos. Mientras eso no suceda, el modelo de negocios que tiene Marvel seguirá rindiendo frutos y Quesadilla sonreirá todos los días antes de dormir. ¿A ustedes no les gustaría quitarle la sonrisa? Pues parece que los estadounidense (y quienes verdaderamente importan), no.
